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FUERA DE CONTROL




Título original
: Changing Lanes
País y año de producción: Estados Unidos, 2002
Dirección: Roger Michell
Guión: Michael Tolkin, Chap Taylor, sobre historia del último
Con: Ben Affleck, Samuel L. Jackson, Toni Colette, Sydney Pollack
Duración: 99 minutos
Calificación: No apta para menores de 12 años
Género: Drama / Thriller
Sitio Web: http://www.changinglanes.com/

Reseña argumental: El giro equivocado de un automóvil… ¿merece acaso otro giro equivocado como respuesta? El conductor detrás de Ud. toca la bocina repetida y largamente y comienza a maldecirlo… Usted... ¿qué hace? 1) Lo ignora. 2) Disminuye la velocidad para molestarlo y se detiene a contestarle. 3) Le hace un gesto vulgar con el dedo.

Una colisión leve en la congestionada autopista F. D. Roosevelt de la ciudad de Nueva York, en la mayoría de las circunstancias, no produciría una reacción en cadena que destruiría la vida de dos personas. Pero este día, en esta hora, una colisión leve convierte a dos extraños totales en feroces adversarios. La forma en que intentan destruirse puede que sea distinta pero el propósito final es el mismo: cada uno trata sistemáticamente de arruinar la vida del otro en un peligroso esfuerzo por reclamar algo que ha perdido.

Tarde para el juzgado, el influyente abogado Gavin Banek (Ben Affleck) se desplaza vertiginosamente en zigzag a través del pesado tráfico. En un carril diferente, está Doyle Gipson (Samuel L. Jackson), un padre cuyo derecho para ver a sus hijos reposa en la decisión de un juez con un gran número de casos y sin tiempo que perder. Aparentemente, Banek y Gipson son dos hombres muy distintos: uno lucha para llegar a la cima de su profesión; el otro trata desesperadamente de no llegar al fondo. Pero un accidente sencillo llevará a estos dos desconocidos al borde de la autodestrucción y demostrará que la ira puede igualar cualquier campo de acción cuando los hombres se convierten en bestias.

El sudafricano Roger Michell había dirigido la taquillera comedia, con Julia Roberts y Hugh Grant, Un lugar llamado Notting Hill (1999), mientras que uno de los guionistas, Michael Tolkin, participó en los libretos de Impacto profundo (Mimi Leder, 1998), Una temporada de incendios (John Frankenheimer, 1994) y Las reglas del juego (Robert Altman, 1992), además de haber dirigido La Nueva Era (1994), con Peter Weller y Judy Davis; su único trabajo como realizador hasta el momento.

OTRAS MIRADAS

Lo que pudo haber sido un pequeño incidente en la calle termina llevando a dos hombres a una lucha por momentos peligrosa y por toda la ciudad. Pero lo interesante de esta película no se dispara, sin embargo, a partir de qué es lo que va pasando con uno y con otro sino con lo que ambos van sintiendo interiormente mientras están expuestos a un mundo que va a mil por hora y que en ocasiones circunstanciales (y vitales) no admite error alguno.

Fuera de control (2002) es más bien una película de guión, muy hablada y en ocasiones por demás interesante respecto a lo que intenta reflejar sin necesidad de apelar tanto a subrayados o a expresiones explícitas que emanen de los actores. La diferencia la marca, claro, el guionista Michael Tolkin, quien ya había tomado en sentido sumamente irónico las reglas de La Nueva Era (1994), donde, aparte de la participación de Samuel Jackson en el elenco, un matrimonio acostumbrado a la buena vida comenzaba a venirse a pique. Pero... ¿de qué reglas se están hablando? De las reglas típicas de un mundo cada vez más dominado por un capitalismo anárquico y salvaje donde el materialismo está a la orden del día y los valores humanos cada vez más distantes.

Aquí Tolkin plantea el tema pero desde un punto de vista más serio, haciendo ver los defectos a los propios personajes para que luego recapaciten y vean que lo más importante no es precisamente el ahorro de tiempo y dinero sino ejercer la buena acción, tener la conciencia limpia y ser mejores seres humanos con los demás y, principalmente, con uno mismo. Algo de eso también se insinuaba de manera muy fina en Las reglas del juego (Robert Altman, 1992), donde artistas y ejecutivos constituían el centro del asunto.

Alejandro Yamgotchian


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