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HOGAR, DULCE HOGAR


Título original
: Adieu, plancher des vaches!
País y año de producción: Francia / Italia / Suiza, 1999
Dirección: Otar Iosselani
Guión: Otar Iosselani
Con: Nico Tarielashvini, Lily Lavina, Philippe Bas
Duración: 118 minutos
Calificación: No apta para menores de 12 años
Género: Comedia / Drama


Reseña argumental: Nicolas, el hijo de una familia francesa adinerada, se aleja del "dulce hogar" del título para conocer el mundo. Logra su objetivo trabajando como lavaplatos en un restaurante, donde se enamora y encuentra amigos simples y mundanos que lo fascinan. Sin embargo, el nuevo mundo tiene un costado oscuro y chocará con el suyo propio y el de su familia.

El veterano director georgiano Otar Iosseliani cuenta en su currículum con trabajos que han sido prohibidos por la censura soviética durante las décadas del ´70 y ´80; aquí no sólo escribió y dirigió Hogar, dulce hogar (1999) sino que también participó en el montaje y, además, encarnó al padre alcohólico del protagonista del film. Descubrimiento para Uruguay de un director bastante conocido en otras tierras.

Hogar, dulce hogar (1999) constituye una visión ácida que saca una jugosa tajada a través de imágenes que hablan por sí solas. Una comedia donde cada personaje elige su propia forma de vivir, sin importar lo que digan tanto allegados como la propia sociedad en que respira y que, a veces, lo observa y/o condiciona a ciertos comportamientos. Las apariencias más los cambios reveladores de conducta y actitud son los dueños de un film generalmente bien narrado, que incluso muestra los contrastes producidos entre esos mismos seres que van contra lo que antes era su vida normal y esos otros que siempre los han acompañado y que se mantienen en la misma línea, con preferencias por una vida social más glamorosa y preocupados por una imagen que inspire éxito y buenas impresiones en todo sentido. Hay, además, graciosos pasajes y algo de sensibilidad, en medio de mucho engaño y adulterio. Por supuesto que existen fugaces toques surrealistas que recuerdan al mejor Luis Buñuel (El fantasma de la libertad) y que a la vez redondean un trabajo más que bienvenido por estas latitudes. AY


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