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JEEPERS CREEPERS: EL TERROR EXISTE


Título original
: Jeepers Creepers
País y año de producción: Alemania / Estados Unidos, 2001
Dirección: Víctor Salva
Guión: Víctor Salva
Con: Gina Philips, Justin Long, Jonathan Breck
Duración: 90 minutos
Calificación: No apta para menores de 15 años
Género: Terror
Sitio Web: www.mgm/jeeperscreepers.com


Reseña informativa: Trish (Gina Philips) y su hermano menor Darry (Justin Long) cruzan Estados Unidos en coche, en un viaje largo y aburrido cuya montonía sólo se rompe por sus contínuas discuciones. De pronto, en mitad de ninguna parte, descubren una iglesia abandonada cuyo tejado está cubierto por una espesa bandada de cuervos y ven cómo un misterioso personaje arroja un bulto, algo envuelto en lo que parece ser una sábana manchada de sangre, al interior de una gran boca del alcantarillado. Darry opina que deberían volver a la iglesia para ver si alguien necesita ayuda. Una vez allí, no encuentran a nadie, pero al otro lado de la boca del alcantarillado descubren un sinfín de cuerpos mutilados, cosidos y pegados a la pared formando una especie de tapiz macabro. De esta forma, Trish y Darry comienzan una carrera aterradora, perseguidos por una de las criaturas más letales que se pueda imaginar; una carrera que les llevará de un inquietante restaurant de carretera a una granja solitaria, hasta el último enfrentamiento en el interior de una comisaría. Durante la persecución Trish y Darry se darán cuenta de que la criatura quiere (mejor dicho, necesita) algo de uno de los dos. Pero, ¿qué y de cuál de ellos?

El director norteamericano Víctor Salva había dirigido otros antecedentes en la materia (que no llegaron a Uruguay salvo Bad Company, directamente estrenada en video) y fue uno de los apadrinados por Francis Ford Coppola en sus comienzos. De hecho el director de La conversación (1974) es co-productor ejecutivo de este film. Otro de los trabajos conocidos de Salva es Pura energía (en cable exhibida como Powder, 1995), que tuvo un estreno marginal en Montevideo (una de las salas del Punta Carretas Shopping) bajando a los pocos días.

TALENTO DESCONTROLADO

En casos como el de Jeepers Creepers: El terror existe (2001), donde primero se endulza al espectador y luego se lo abandona en medio de un conjunto de ideas que se nutren de la más tonta vulgaridad, uno tan solo debe limitarse a elogiar algunos pasajes del film y criticar a la vez un guión que desde la mitad del metraje hacia el final se desbarranca.

Si el guionista y realizador Víctor Salva confió en la popular frase "la primera impresión es la que cuenta" pues le erró y feo, ya que la última mitad de su película es sumamente inferior a la primera. Existe, todavía, un descarado objetivo comercial que tiene relación con iniciar la saga de un asesino sobrenatural y por ahí invencible, descuidando, obviamente, el presunto potencial artístico que podría llegar a tener (o, mejor dicho, transmitir) la obra en cuestión y en toda su magnitud.

Desde el vamos este film pintaba muy bien, ya que venía algo apadrinado por Coppola, prometía ese gustito algo independiente (también en el sentido de no estar tan atado a las exigencias industriales), y porque además los primeros minutos están tan bien hechos que uno cuando sale del cine se pregunta si no acaba de ver dos películas en una. Hay aroma a otras obras clásicas del género, por supuesto, pero existen, por otro lado, recursos muy valiosos que en principio no se nutren de la tecnología de avanzada y que apelan a jugar con la tensión y el misterio, mucho más en el terror que se ve que en el que no se ve, mediante tomas largas, silencios en medio de inmensos paisajes y a plena luz del día, escasa iluminación en lugares cerrados, siluetas recortadas, acciones impredecibles y un villano que por momentos atrae y mucho, sobre todo en sus primeras apariciones (brillante ataque a coche policial incluido).

Pero de mitad de cancha para arriba la cosa no funciona casi en absoluto. Da la sensación que Salva no supo más que hacer con ese siniestro (y en principio atractivo) antagonista, que incluso va perdiendo su personalidad a medida que quedan cosas colgadas y también a través de actitudes que pasan de finas sugestiones y retratos al gore sin mucho sentido y como insertadas a prepo ante la falta de originalidad. El guión sale disparado para cualquier lado, gentileza de una mujer que se la tira de conocedora de la maligna criatura y también de un final espantoso que hace desear que Jeepers Creepers hubiese sido tan solo un corto o, a reventar, un mediometraje.

Quizá sea un poco atrevido dar una impresión sobre una película hecha por alguien que había interesado tiempo atrás con un thriller de misterio sumamente interesante, estrenado directamente en video (Bad Company) y que también llegó a sorprender con un modesto y sensible drama de carácter fantástico titulado Pura energía / Powder (1995; sobre un ser marginado, con poderes especiales). Atrevido en el sentido de que uno no sabe cómo fue que se hizo el guión, si hubo intervenciones o no, qué pasó durante la filmación y, más que nada, en la sala de montaje. Esto viene a que resulta extraño ver cómo una película que venía tan bien haya culminado estrepitosamente mal. Salva ha demostrado ser un director talentoso y con ideas muy buenas en los tres films. Pero el resultado final llama mucho la atención y desilusiona bastante.


Alejandro Yamgotchian


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