
Título original: Jimmy
Neutron: Boy Genius
País y año de producción:
Estados Unidos, 2001
Dirección: John
A. Davis
Guión: John A.
Davis, David N. Weiss, J. David Stem,
Steve Oedekerk, sobre historia del primero
y el último, basado en el personaje
de Nickelodeon.
Duración: 82 minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Animación
/ Comedia
Sitio Web: http://www.jimmyneutron.com/
Reseña argumental:
El chico del título es muy inteligente
en comparación con el resto de
sus amigos (sobre todo cuando de inventar
se trata), aunque cuando quiere hacerse
el listo pierde por goleada. Pero inesperadamente
Jimmy se convierte en el centro de todas
las miradas cuando no solo sus padres
sino todos los padres del mundo son secuestrados
por extraterrestres. Ahí es cuando
se pone el equipo al hombre y lidera a
todos los niños en favor de rescatar
a todos los adultos desaparecidos.
Uno de los co-guionistas de Jimmy Neutron:
El niño genio,
Steve Oedekerk, participó en los
libretos de populares películas
(las dos recientes versiones de El
profesor chiflado y Patch
Adams, entre otras), además
de haber dirigido Ace Ventura
2: Un loco suelto en África (1995)
y la comedia Nada que perder
(1997). Por su parte, otro de los co-guionistas,
David A. Weiss, brindó su aporte
en libretos de exitosas animaciones infantiles
(Todos los perros van al cielo,
Rugrats: Aventuras en pañales,
Rugrats en París).
Cabe acotar también que el director
y co-guionista John A. Davis colaboró
en la parte de efectos especiales.
Curiosidades:
Jimmy Neutron: El niño
genio compitió por el
Oscar (junto a la finalmente ganadora
Shrek y Monsters
Inc.) en la categoría
Mejor Película Animada.
El proceso de pre-producción
demandó nueve meses de trabajo,
al que le siguió casi un año
de producción, lo cual fue "muy
rápido", de acuerdo con
Davis, quien comenta que algunas películas
animadas demandan entre cuatro y cinco
años de trabajo (y con resultados
cualitativamente inferiores al de Jimmy
Neutron; acotación nuestra).
Bob Eggleton, famoso
por su trabajo de monstruos gigantes como
Godzilla, fue el responsable de diseñar
al malvado Poultra (con varias similitudes
respecto al famoso reptil), el Dios de
los Yokianos, además de su Templo
de Purificación. Y no es de extrañar
tampoco que las naves enemigas se parezcan
al popular monstruo creado en Japón.
DELEITABLES FANTASÍAS
ANIMADAS
Pasado (cierto aroma a los ´50),
presente y futuro (adelantos tecnológicos)
corren al fondo de esta excepcional animación
basada en las travesuras del chico inventor.
Si uno tuviera que elegir entre las tres
películas que habían competido
en la pasada edición del Oscar
a Mejor Largometraje Animado (la película
en cuestión, aparte de Monsters
Inc. y Shrek)
se quedaría con ésta. Jimmy
Neutron: El niño genio
(2001) es una fantasía espectacular,
muy entretenida, original, bien narrada,
y con una considerable cuota de creatividad.
La acción toma lugar en un lugar
casi paradisíaco, más allá
de los numerosos referentes urbanos predominantes.
Como en el inolvidable universo creado
por Tim Burton en El joven manos
de tijera (1990), hay casitas
de colores muy coquetas, jardines impecables,
mucho verde en las calles, y una sociedad
compuesta por personas (familias, mejor
dicho) que conviven pacíficamente
y sin problema alguno, salvo aquellos
que puedan llegar a ocasionar sus respectivos
hijos.
Hay numerosas referencias a otras películas
más bien fantásticas (desde
la legendaria trilogía de George
Lucas, pasando por Cuando los
dinosaurios dominaban la tierra,
La noche de los muertos vivos,
invasores extraterrestres de los ´50,
hasta Metrópolis,
por ejemplo) y un montón de explosión
artística, que no se queda en la
parte técnica (de excelente factura)
y que también apunta a la aventura
dinámica y con mucha imaginación,
especialmente visual. Esto último
es una sólida constante a lo largo
de toda la película y hace real
gala de su encanto en fragmentos relacionados
al parque de diversiones y después
a las atracciones del mismo formando parte
de los medios utilizados por Jimmy y su
banda para viajar por el espacio. Tanto
los recursos empleados como las buenas
ideas están a la orden en un largometraje
realmente sorprendente y que, en tiempos
de escasísimo talento y ejemplos
penosos, es más que bienvenido.
AY