
Título original: The Mothman
Prophecies
País y año de producción:
Estados Unidos, 2002
Dirección: Mark
Pellington
Guión: Richard
Hatem, basado en la novela de John A.
Keel
Con: Richard Gere, David
Eigenberg, Laura Linney
Duración: 119
minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Misterio
/ Thriller
Sitio Web: http://www.fhm.com/themothman
Reseña argumental:
John Kline es el periodista estrella del
Washington Post, un hombre absolutamente
pragmático, que debe enfrentarse
a hechos que desafían toda lógica
racional. En un relato cargado de suspenso
y de inquietantes reflexiones sobre la
influencia de fuerzas desconocidas en
el destino de los hombres, John Kline
verá tambalear todas sus certezas
al investigar las misteriosas circunstancias
en torno a la muerte de su esposa y de
cómo podrían, las mismas,
estar relacionadas con los extraños
fenómenos que suceden en un pueblo
ubicado a 650 kilómetros de distancia...
El director Mark Pellington había
hecho la interesante Intriga en
la Calle Arlington (1998); también
trabajó en el área del videoclip
(Pearl Jam) y la música en general
(U2).
RECURSOS SIN EJES
Hay todo un caso de situaciones extrañísimas
y, supuestamente, verídicas en
esta historia sobrenatural llamada Mensajero
de la oscuridad (2002), dirigida
por Mark Pellington, que aquí interpreta
visualmente una narración llena
de tomas vertiginosas y montajes acelerados,
que disparan planos de todo tipo y color,
entre la sugestión de enigmas,
climas bastante escalofriantes, y voces
que se debaten entre materializaciones
de cuerpos y movimientos de objetos.
El terror que se ve y el que no se ve;
ambos son manejados con extrema habilidad,
igual que lo hacía pero con el
suspenso en su cautivante Intriga
en la Calle Arlington (1998).
No hay dudas de que Pellington es un hombre
que se las ingenia para jugar con algunas
emociones fuertes. Pero el gran problema
de esta película es la adaptación
realizada por Richard Hatem del libro
de Keel.
Aparte de ser sumamente extensa la película
se la juega a descifrar ese misterioso
ser que no solo se lleva la vida de los
habitantes de un pequeño pueblo
norteamericano sino que también
anuncia catástrofes de gran magnitud
por todo el globo terráqueo. Hasta
casi las primeras tres cuartas partes,
varios baches de por medio, la cosa va
marchando bastante bien, pero todo comienza
a desbarrancarse hacia el final, con un
Richard Gere que, aparte de no haber sido
nunca un buen actor, aquí demuestra
que el rol debió haber sido para
un colega mucho más creíble
en su interpretación. De ahí
que cuando súbitamente el guión
nos da a entender que el hombre deja de
preocuparse por los hechos sobrenaturales
y confiesa exageradamente el amor que
todavía siente por su fallecida
esposa, cuando ya parecía que se
había olvidado del todo, como que
la situación resulta bastante chocante
y hasta traída de los pelos.
Ni qué hablar de lo que viene
después, un simple pretexto para
mostrar muy hábilmente una gran
tragedia, que vuelve a ser opacada por
la actitud de Gere, ahora cautivado por
una mujer policía, y también
por esos créditos abruptos que
tratan de cerrar una película que
no logra desenvolverse con equilibrio,
que no convence del todo en el trazo de
sus personajes protagónicos, y
que todavía no sabe salir airosa
de situaciones humanas íntimas,
delicadas, que mejoradas podían
haber hecho mucho más interesante
el asunto.
AY