
Título original: Return
to Never Land
País y año de producción:
Australia / Canadá / Estados Unidos,
2002
Dirección: Robin
Budd y Donovan Cook
Guión: Temple
Mathews, con libreto adicional de Carter
Crocker, basado en los caracteres creados
por J. M. Barrie
Duración: 72 minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Animación
/ Aventuras / Musical
Sitio Web: http://www.disney.com/neverland/
Reseña argumental:
Walt Disney Pictures toma vuelo con Peter
Pan: El regreso al país de Nunca
Jamás, la encantadora,
divertida y fantástica segunda
parte del clásico de Disney de
1953 Peter Pan. Producida
por el estudio Walt Disney Television
Animation, esta secuela sigue el viaje
que le abriría los ojos a Jane,
la hija de Wendy; una pequeña niña
que ha perdido su sentido de imaginación
y de la diversión, además
de todos sus vínculos con la fe,
la confianza y la magia de Peter Pan,
para sobrevivir en la devastadora guerra
que toma lugar en Londres. Jane debe enfrentar
la realidad de la fantasía cuando
por equivocación Captain Hook (El
Capitán Garfio) la secuestra y
la lleva a Never Land (la tierra de Nunca
Jamás). Peter Pan rescata a Jane
de las garras del pirata y trata de mostrarle
las maravillas de Never Land, pero la
niña sólo puede pensar en
cómo regresar a la realidad de
su hogar. Desafortunadamente, ella tiene
que volar para poder regresar y para volar,
ella necesita creer. Entonces queda en
las manos de Peter Pan, Tinker Bell (Campanita)
y los Lost Boys (Los Niños Perdidos)
ayudar a Jane a redescubrir su niñez,
la alegría y la posibilidad de
maravillarse, mientras que Jane debe mirar
en su interior para encontrar el sentido
de creer y lograr en verdad creer. En
su esencia, esta segunda parte es una
conmovedora revelación, para niños
entre los 2 y los 102 años, de
la importancia de mantener una gran imaginación
y del poder de la fe cuando se encara
una gran adversidad. A su vez, la audiencia
revive su amor por los inolvidable personajes,
desde el siempre juguetón Peter
Pan, Tinker Bell y los Lost Boys hasta
el cómicamente atroz Capitain Hook
y Mr Smee como también hacia los
pocos nuevos personajes que llegan a la
leyenda de Never Land.
Es muy simple, Peter Pan sigue siendo
tan travieso, divertido y amoroso como
siempre lo recordamos, todavía
sigue liderando a los Lost Boys y sigue
en su eterna batalla con Captain Hook.
Y por supuesto, sigue siendo objeto del
afecto de Tinker Bell. Sin embargo, el
mundo ha crecido alrededor de él.
Wendy ya no es una niña, por el
contrario es la mamá de dos niños,
incluyendo a una pequeña niña
que se ha endurecido, llamada Jane. Por
eso, ¿quién mejor que Peter
Pan para hacer que ella vuelva a creer?
Curiosidades:
Al final del largometraje puede leerse
en los créditos que el autor del
libro, James M. Barrie, donó los
derechos de su clásica obra literaria
a un orfanato londinense a partir de 1929.
La película
incluye un viejo corto Disney, presentado
al principio y protagonizado por el perro
Pluto; el título: Aprendiendo
a volar con Pluto, de 1946.
REGRESO CON POCA GLORIA
La película no está mal,
a pesar de que cuando uno se había
enterado de que la Disney planeaba una
secuela de Peter Pan
(Hamilton Luske, Clyde Geronimi, Wilfred
Jackson, 1953) como que la noticia no
era muy placentera de escuchar, más
teniendo en cuenta que hay una crisis
brutal de buenas secuelas en Hollywood
y que hubiera sido preferible un largometraje
olvidable y no un producto derivado de
un clásico intocable. Claro que
eso de intocable ya fue violado hace largo
rato por las manías de querer seguir
recaudando a partir de una obra exitosa,
llámese La Sirenita
(John Musker, Ron Clements, 1989), El
Rey León (Rob Minkoff,
1994) y varios trabajos estrenados directamente
en video.
La historia y los recursos de El
regreso al país de Nunca Jamás
(2002) son prácticamente
los mismos de la original, con algunas
alteraciones de por medio, más
que nada para diferenciar un dibujo animado
que iba camino a ser una réplica
innecesaria de Peter Pan.
Ahora es la hija de aquella jovencita
encantada la que se enfrenta al capitán
Garfio y sus secuaces, ayudada por (el
algo amanerado) Peter y los (insoportables)
niños perdidos. El cocodrilo es
sustituido por una especie de pulpo totalmente
inoperante, salido de las entrañas
del Parque Fossa (es todo anaranjado,
como la camiseta de Sud América),
que parece no coordinar muy bien sus movimientos
y reacciones. En definitiva; es un ente;
es cualquier cosa (la entidad buzona no
lo aceptaría ni como mascota).
Las canciones (últimamente inaguantables),
que interrumpen de manera deliberada la
acción y amagan con llegar para
quedarse, aminoran la marcha (por suerte)
promediando este largometraje de apenas
hora y monedas. Ojo al gol con el doblaje
de algunos personajes. Causan mucha gracia
los sonidos del perro de la familia, que
justamente no se parecen a los de un canino
San Bernardo sino a los de una persona
tratando de imitar a uno de los considerados
mejores amigos del hombre. En síntesis:
algo de lo gracioso viene de la propia
ridiculez de la traducción.
Por otra parte, no hay mucha diferencia
con las manías de Garfio y su pandilla;
Peter Pan sigue siendo el mismo ingenuo
poderoso, y los toques de drama y comedia
continúan apostando a la vieja
fórmula, aunque hay cosas que llaman
la atención y no se pueden desconocer.
El trabajo de animación es perfecto,
sobre todo en la tonalidad de colores
empleados, algunos paisajes (tanto en
Londres como en "Nunca Jamás")
y hasta recursos narrativos que optan
por evitar mostrar las desastrosas consecuencias
de la guerra, a través de un montaje
que pasa de excelentes construcciones
a ruinas que se debaten entre fuego y
piedras. El toque nostálgico, entrañable,
se hace difícil de eludir en el
momento que Peter se encuentra con su
vieja amiga y apenas la hace volar desde
el suelo de su hogar. En definitiva El
regreso al país de Nunca Jamás
es un disfrutable pasatiempo, que va a
entretener a los niños y quizá
también a los mayores, salvando
las distancias, claro está, con
uno de los tantos clásicos de Disney.