| CHICHO,
CHICHO...
He aquí el típico ejemplar de perro callejero
zarpado, que sale a ladrarle a los autos,
te mira de pesado, come lo que venga, y
si lo intentás acariciar te arranca hasta
tres dedos. El de la izquierda se paró a
lo Charles Bronson
y nos miró torcido para luego ir por más
comida en el cordón de la vereda. El otro
(a la derecha) ya estaba junando de antes,
listo para morder en cualquier momento.
|